DÍA 11 – HOLA

Entre las flores te fuiste. Entre las flores me quedo.

Miguel Hernández

Quería —y de hecho, había empezado— escribir una entrada sobre las despedidas. Pero lo acabo de borrar todo. Dicen que crecer es aprender a despedirse, lo cual explica mucho de mi mundo interior y de la niña que llevo dentro, a la que no pienso decir adiós jamás.

He borrado que es más fácil decir hasta pronto que adiós, aunque ese pronto sea de mentira. Que es más fácil hacerlo a solas, con un te quiero y con un gracias, porque quien se despide con ira o rencor, en realidad, no se está despidiendo.

He borrado que se puede llorar, que se puede sonreír, que se puede elegir el momento y hacerlo durar o hacerlo breve.

He borrado que decir adiós se hace volando y dejando volar. Respirando hondo y en paz. Tomando una copa de vino, escuchando música, cantando, tumbada, sentada, tomando el sol o bajo la lluvia. Se dice adiós cuando se está preparado, aunque la preparación nunca sea completa.

Y lo he borrado todo, porque al final —lo reconozco— odio las despedidas.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.