La muerte es el comienzo de la inmortalidad.
Maximilian Robespierre
Aun viviendo aislada de noticias, por aquello de evitar la toxicidad, es casi tan tentador como el chocolate entrar (un poquito) en Twitter. A veces es terapéutico, porque hay tanto ingenio como analfabetismo. Hoy publicaba una usuaria unos mensajes que le habían dejado en Instagram, como respuesta a unas fotos que había colgado de las flores de su jardín. Que si le parecía bonito enseñar eso habiendo tanta gente confitada. La verdad es que el hilo posterior no tenía desperdicio. A veces me despiertan cierta ternura algunas personas. En la ignorancia se vive muy bien. Ningún tonto se queja de serlo.
En tiempos en los que la humanidad saca lo mejor y lo peor de sí, como iba diciendo, he caído en la tentación de entrar en Twitter y he visto, demasiado escondida, una triste noticia. Ha muerto una de las voces más bonitas de la música española. Cantautor, escultor, director de cine y poeta por encima de todo, con esa dulce forma de pronunciar las ceaches y canciones tan sobrecogedoras y bellas como la que dejo a continuación, que me emociona siempre que la escucho igual que si fuera la primera vez, y lo hago desde que tengo uso de razón. Vaya por aquí mi pequeño homenaje. Que la tierra le sea leve, maestro Aute.

«Al alba» no fue concebida inicialmente como canción de protesta por las últimas ejecuciones del régimen franquista, sino como canción de amor. Desde hace bastante tiempo pienso que toda verdadera historia de amor tiene que terminar mal. Sirvan de ejemplo dos de las mejores, «Doctor Zhivago» o «Esplendor en la hierba». Pero a lo que iba: fue Rosa León, amiga personal de Luis Eduardo Aute, al conocer «Al alba», quien opinó que le parecía la historia de una ejecución al amanecer. Por ello se ha relacionado esta obra con la denuncia de la aplicación del garrote vil a Salvador Puig Antich (por causas políticas) y al alemán apodado «Heinz Chez» (delincuente común), en Barcelona y Tarragona, respectivamente, el mismo día 2 de marzo de 1974, casi a la misma hora. Termino ya. Se produjo la indignación de muchas naciones, entre ellas Francia.Pero cabe recordar que la pena de muerte fue abolida en España bastantes años antes que en el país vecino, que siguió aplicándola (por el procedimiento de la guillotina) hasta bien entrados los años ’80 del siglo pasado. A veces hay que hacer memoria, y si no se tiene, para eso está la Wikipedia.
Me gustaMe gusta
Pues ya es curioso que yo, de pequeña, la primera vez que la escuché, la entendí como una canción de amor y no como la de una ejecución. Alguien me sacó de mi “error” y muchos años más tarde se confirma que mi interpretación era la buena.
Me gustaMe gusta
Es que tú eres muy lista. A diferencia de mí, que soy algo tontito. Los datos que aporto en mi comentario proceden, más que de la memoria, de la documentación. En Internet se encuentra todo. Por cierto, hay un contenido erroneo que forma parte de mi comentario anterior: es verdad que en Francia fue abolida la pena de muerte en la década de los ’80 del pasado siglo, pero la última ejecución tuvo lugar en los años 70. Se trataba de un inmigrante tunecino que raptó y asesinó a una chica (no sé ahora si era o no su novia). Termino: es obvio que en toda pena capital el protagonista es el reo; pero no debemos olvidar el «buen oficio» del verdugo.
Me gustaMe gusta